lunes, 24 de noviembre de 2008

Mujer y violencia

Zona de Tolerancia

Por Rodrigo Vidal


La violencia contra la mujer es sin duda el principal obstáculo para lograr la equidad de género, es una violación generalizada de los derechos humanos. Es un indicador de que aún es largo el camino que nos falta por recorrer para lograr esa igualdad entre hombres y mujeres. El 25 de noviembre fue declarado por la ONU como Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

De acuerdo con reportes de la ONU, la violencia contra la mujer persiste en todos los países. Condiciones sociales, políticas, religiosas, económicas, dan en cada lugar una particularidad al problema, pero en esencia es el mismo: las mujeres están limitadas en sus derechos y son violentadas en todos los ámbitos, desde el familiar hasta en políticas de Estado.

Y por desgracia en México la violencia contra las mujeres se comete en casa, la escuela, el trabajo y por el Estado mismo. Veamos una radiografía de la violencia en el país con datos de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH 2006), realizada por el INEGI a finales de 2006.

Según la encuesta, 67 de cada 100 mujeres de 15 años y más han padecido algún incidente de violencia ya sea en su relación de pareja, o en los espacios comunitario, laboral, familiar o escolar.

La violencia más frecuente es la ejercida por el actual o último esposo o compañero, declarada por el 43.2 por ciento de las mujeres; le sigue la violencia en la comunidad padecida por el 39.7 por ciento; la violencia en el trabajo representa 29.9 por ciento de las mujeres asalariadas; la familiar 15.9 por ciento y la escolar 15.6 por ciento.

De las mujeres que trabajan en fábricas, talleres o maquila, 45.4 por ciento sufren violencia laboral. En promedio fallecen diariamente seis mujeres por muertes intencionales: cuatro por homicidio y dos por suicidio. De los homicidios de mujeres, 41.4 por ciento ocurren en su vivienda, dato por demás aterrador.

Entre los incidentes de violencia comunitaria, la más frecuente tiene que ver con intimidación, expresiones ofensivas sobre su cuerpo o de carácter sexual (esa va para los que acostumbran el chiflidito o el “piropo”, pues también es una manifestación de violencia), así como el miedo a sufrir un ataque o abuso sexual.

Y lean lo que al respecto dijeron ellas según la encuesta: 37 de cada 100 declararon haber padecido este tipo de incidentes; 17 de cada 100 experimentaron hechos de abuso sexual, como tocamientos o manoseos, o bien, fueron forzadas a tener relaciones sexuales o las obligaron a realizar actos sexuales por dinero.

La violencia laboral consiste en el abuso de poder por parte de los jefes o compañeros de trabajo e incluye expresiones que van desde insinuaciones sexuales, hostilidad, humillaciones en forma de insultos y hostigamiento, hasta la violación; así como desprecio, inequidades salariales y despido. La violencia laboral más frecuente es la discriminación laboral; por cada 100 mujeres trabajadoras, 24 declararon haber sufrido inequidades de salario con respecto al hombre para un mismo nivel, petición de prueba de embarazo, menores oportunidades de ascenso, despidos o disminución del salario por embarazarse, por su edad o estado civil.

En tanto, 12 de cada 100 declararon haber padecido acoso laboral o sexual (humillaciones, insinuaciones o propuestas sexuales, menosprecio, manoseos, agresiones físicas, relaciones sexuales obligadas y represalias por no haber accedido). La prevalencia de esta modalidad de violencia se observa más entre las mujeres de 25 a 39 años de edad, en particular entre las de 35 a 39 años, de ellas poco más de un tercio declaró haber sufrido hechos de violencia en el ámbito laboral.

La violencia en el ámbito escolar proviene de las autoridades: maestros, prefectos y directores, principalmente. Se manifiesta en forma de burlas, humillaciones, discriminaciones, acoso (moral y sexual) hasta maltratos físicos. Esta modalidad de violencia fue declarada por 15.6 por ciento de las mujeres de 15 años y más que asisten o asistieron a la escuela, es decir, se trata de incidentes de violencia vividos por las mujeres durante su vida como estudiantes. Su frecuencia alcanza magnitudes similares tanto en mujeres jóvenes como de mayor edad y es menor que la frecuencia de la violencia laboral.

Sobre los crímenes y suicidios, hay 9 entidades federativas con una tasa de mortalidad por homicidios superior a la del promedio nacional (2.4 homicidios por cada 100 mil mujeres): el estado con la tasa de homicidios de mujeres más alta es Guerrero con 5.7 homicidios por cada 100 mil mujeres, siguen los estados de México y Michoacán con 3.9 cada uno, Chihuahua y Chiapas con 3.8 y 3.7 homicidios, respectivamente. Tamaulipas con una tasa de 3.4, Oaxaca y Nayarit 3.1 cada uno y Baja California con 2.7.

Con respecto a los suicidios, 18 entidades federativas registran una tasa de mortalidad superior a la del promedio nacional (1.7 suicidios por cada 100 mil mujeres de 10 años y más): de mayor a menor tasa de suicidios están: Quintana Roo (3.1 suicidios por cada 100 mil mujeres de 10 años y más), Yucatán y Chihuahua (2.9 cada uno), Tabasco, Aguascalientes y San Luis Potosí (2.6, 2.5 y 2.4 respectivamente), Nayarit, Jalisco y Campeche (de 2.3 suicidios cada uno), Baja California Sur, Oaxaca y Querétaro Arteaga (2 suicidios cada uno). Las entidades con las menores tasas son: Zacatecas e Hidalgo con 0.7 y 0.9 suicidios, respectivamente.

Las actuales reformas “anti aborto”, que se promueven varios gobiernos de los estados del país, son también una manifestación de la violencia hacia las mujeres, ejercidas desde el Estado. Siempre es momento de decir basta a cualquier manifestación de violencia, discriminación y desigualdad, y aunque hoy esté decretado como Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, es necesario tomar medidas todos los días del año para terminar con esta violencia.

Para leer más visite la página del INEGI
www.inegi.gob.mx

Comentarios, quejas y sugerencias aquí abajito:

4 comentarios:

Monsieur Freud dijo...

Gracias por tu comentario en el blog de Diversidad Socialdemócrata.

tu opinión es muy valiosa para nosotros.

estamos a tus ordenes para cualquier duda o aclaración.

www.dsocialdemocrata.blogspot.com

o bien. en mi blog personal:

www.thedangerousmuse.blogspot.com

PashmiNa dijo...

sí, me choca que siempre seamos las mujereslas que tengamos que pagar por errores de los hombres que no saben lo que quieren, odio eso a sobremanera, pero odio mas a las tontas que se dejan sólo por el hecho de tener miedo a quedare solas y a perder al "amor de su vida"... carajo, POR QUÉ NO ABREN LOS OJOS!!!!! odio que seamos tan débiles de carácter..

Bueno, perdón por la mala palabra pero me enoja, de hecho vengo del blog de P'pito y lo regañé por su chiste machista... sólo por hoy mañana quién sabe.

Saludos y me guardas un virote o como se llamen!

Mireya dijo...

Hola Ruy.
Gracias por pasar al blog.
Leo que eres de Poza York. Yo por ahora estoy en Tuxpan.
Respecto a tu tema...
Todavía no comprendo como hemos avanzado como civilización, pero no como humanidad.
La libertad y el respeto son derechos con los que nacemos, no entiendo por que hay gente que piensa que todavía hay llevar al coliseo romano y echar a los leones a los que no piensan igual o simplemente, por hacer la maldad y sentirse superiores.

Saludos,

kary.journalist dijo...

Y luego me preguntan algunos amigos por qué de repente me enojo con toda la violencia que muchas mujeres (en diferentes niveles) que muchas mujeres padecen o hemos padecido, porque claro que me ha tocado alguna vez que me gritaran barbajaneces hombres que creen que uno se siente 'feliz' de estar escuchando 'piropos', o la típica prueba de embarazo para entrar a un trabajo -un periódico, imagínate nomás-, o el que te traten como si fueras menos inteligente y no puedas opinar nada más por ser mujer o por ser 'ama de casa' (qué, ¿porque una mujer DECIDE educar a niños que de otra manera se convertirían en inadaptados sociales o incluso en delincuentes ya uno deja de PENSAR, de saber, de tener curiosidad y opinión? No creo)... De verdad que da tristeza que muchos sientan que 'es normal' situaciones como ésta, y como dice PashmiNA, que haya MUJERES que crean que esto es normal...

Y si uno alza la voz (ya no digas si denuncias a quien te trata como persona de segunda categoría, a quien no te da empleo porque 'eres casada' o 'tienes hijos') enseguida hay alguien queriéndote callar porque 'para qué haces olas', 'para qué te quejas'... En fin, si nadie dice nada, ¿cómo podrían mejorar las cosas? La sociedad mexicana y su amor por el status quo...

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