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miércoles, 3 de noviembre de 2010

FIELES DIFUNTOS

Tomado del blog Los Políticos.
Versos: Salvador Muñoz.
Monos: Ruy


En Palacio de Gobierno hay fiesta
Porque la muerte hizo un sainete
Llegó con la guadaña afilada
Y arrasó con todo el gabinete.

Un altar para el gober Fidel
En su entorno hay quien rece y rece
No es tanto porque lo quieran mucho
Ruegan, rezan, que jamás regrese.

Acudimos a la Santa Muerte
Para que nos cuente los calvarios,
Cómo, cuándo, porqué el deceso
De cada uno de los funcionarios.

I
Reynaldo Escobar
(Secre de Gobierno)




Gordo, feo, burdo y arrogante
para sus queridas, era tierno
Murió por andar con calentura
Su lujuria lo mandó al infierno.

Triste vida la del secretario
Murió queriendo ser caballero
Halagos, amor, “amigos” tenía
Todo lo compraba con dinero.

Incluso a la Muerte quiso comprar
Un millón por su alma fue muy poco
Su tumba fue una botella de alcohol
Que descanse en paz el Cochiloco.


II
Arredondo
(Sec de SEV)

Hasta aquí llegaste Arredondo,
Qué no oyes o te lo repito,
Ve preparando todas tus chivas,
Si quieres llévate al perico.

No te llevo porque hayas pecado,
Carezco de moral, como verás,
Pero una cosa es que confundas
“polvo eres y lo aspirarás”.




No te preocupes, mi secretario
Si en el antidoping sales mal,
Al infierno pasas derecho,
Sin presentar examen Ceneval.



III
Silvia Domínguez
(Protección Civil)

Murió Silvia, de Protección Civil,
La empujó la gente, cae por balcón
Por error; querían el autógrafo
Del clon de Jo Jo Jorge Falcón.


IV
Alonso Domínguez Ferráez
(Encargado de Sedesma)

Fue de Sedesma, el encargado,
Se reconoce su gran empeño;
No obstante trabaja en el averno
Para hacer realidad su sueño.

Siempre quiso ser secretario,
Con su nuevo puesto ahora sufre,
Tiene por chamba en el infierno
Que el medio ambiente huela a azufre.

La avaricia condenó a su alma
Pero los domingos se hace duelo,
No sólo perdimos encargado,
También “En Familia con Chabelo”.


V
Salvador Mikel Rivera
(El Procu)



Si porque tiene pelo cree o piensa
Que la libra, no tiene intelecto;
Tiene estigma, está señalado,
Baste hacerse examen de recto.

Me refiero a una prueba de moral,
En Justicia con él, no coincido,
Decía que no pasaba nada
¿Pues qué son los feminicidios?

Salvador nomás tiene el nombre
No se salvará de ir con Mefisto
Aunque rece no encontrará a Dios
Menos a Christian o a Evaristo.


VI
Antiga Tinoco
(Secre de Salud)

Pues ya se sentía secretario
Tanto tiempo soñando en Salud
Pero no contaba que la influenza
Lo enviara derechito al ataúd.

El cólera también lo contrajo
Y se hacía fuera del bacín
En su furia descontrolada
Se desquitaba con Toña Baxin.

En lugar de entierro, crematorio
El viento las cenizas esparce
Hasta el infierno lo van siguiendo
Las deudas que dejó Lila de Arce.


VII
López Esquer
(SSP)

Llora Veracruzilandia, llora
Todo Disney está de luto
Si Tío Fide es el ratón Mickey
Entonces se le murió su Pluto.

Recuerden que decía don Sergio
Nunca aquí, pasa nada de nada
Por eso referimos a Disney
Aun cuando muere de una granada.

Lo acompañan muchos al entierro
Dejan buen dinero en la loseta
¿Quiénes son los nobles caballeros?
Los del Golfo y uno que otro Zeta.


VIII
Nicho Pérez Jácome
(Oficina de Gobierno)

De nada sirvió llegar temprano
Tampoco de nada la subida
La muerte se lamenta con Nicho
Encontrarlo ya muerto en vida.

Todo él, un político de lujo
Delgada figura de Quijote
No aguantó el abrazo de la muerte
¿Fue un hueso o le tronó el ejote?

Terrible deceso para el gober
Le dejó a medias el gran informe
Entonces cuando comparezca
Quizás la realidad se deforme.


IX
Salvador Sánchez
(El del billuyo)



Un velorio multitudinario
Pero no hay gritos de dolores
Alrededor de su pobre tumba
Se arremolinan los proveedores.

Con la Calaca había pendientes
Tuvo Chava Sánchez, mala suerte
Si no tienes para pagar deudas
Ni modo, pagarás con tu muerte.

Como recaudador del cielo
Por alma que entre, tomarás nota
Así como dejaste a Veracruz
Déjame al cielo en bancarrota.


X
Memo Herrera
(Secom)



Muere de verborrea incontenible
Prometer en sí, lo ha matado
Cuelga de un puente el suicida
Su misma lengua lo ha ahorcado.

Arrepentido pide la vida,
Promete a cambio una gran obra:
Puente de osamenta, “la saliva
Pongo, tú el hueso que te sobra”.

La huesuda aceptó el trato;
Memo incumple, vuelve a las andadas;
Una voz del más allá le grita:
¡Haz mi puente!, ¡deja las “memadas”!


XI
Arturo Bermúdez Zurita
(C-4)

Un ataúd de oro, plata y lujo
Para alguien que parece ordinario
Murió el del C-4, Bermúdez,
“El policía millonario”.

Para su trabajo de vigila
Era mejor que el cancerbero
Ya cuidaba a todas las personas,
Y de Fidel, todo su dinero.

Por andar espiando en cámaras
Cual vouyerista empedernido
La calaca se lo jala y dice:
¿Quieres caldo?, ¡te lo echas conmigo!


XII
Mayito Robles
(Clon de Gándara: DGCS)



Adelgazaba y volvía a engordar
Fallece por tantos rebotes
Aunque la autopsia diagnostica
Que se atascó con los “chayotes”.

Cualidades muchas tenía
Sobre todo, su gran vozarrón
Si no hubiera muerto sería
Un candidato a Gobernador.

Arrepentida se dio la Muerte
De haberle echado el guante
Cargar al cielo con el Mayito
Sería igual con un elefante.


XIII
Juan Humberto García Sánchez
(Sedarpa)

Quien dice saber lo que es tortura
No ha cargado adorador de Baco
Destila alcohol por todos lados
Suda Johnny Walker del sobaco.

Así se queja la Catrina
Cuando se lleva a Juan Humberto
Ron, vodka, tequila se mezclan
¡Por eso le dicen Juan “Chuperto”!

Su castigo será beber agua
Con Toño Flores y el Golondrino,
Lalo Andrade igual es invitado:
Quien haga desmadre ¡lo fulmino!


XIV
Lety Perlasca
(Cobaev)



Por La Antigua fue capturada
Pero nunca perdió su estilo
Lugareños a palo la matan
Creyendo que es cocodrilo.

La Muerte consternada cuestiona
Pues Perlasca es muy decentona
Como siendo una fina dama
La confunden con lagartona.

Firme, digna y altiva responde,
Como siempre ha sido doña Lety
No me confunden con lagartona
Sino con un pinche Moreletti.


XV
Fidel Herrera Beltrán
(El Gober)

Yace en su lecho de muerte el negro
Como negro será su destino
Ya no le alcanzan las fuerzas
Para alcanzar su objetivo.

Un terrible mal le aqueja al gober
Síntomas: Volver, volver y volver
Es tan común en el político
Enfermarse del pinche poder.

Mientras un sacerdote lo atiende
Rogando fuerzas a un relicario
A los pies de su cama lo observa
La muerte, como cuenta Macario.

Para qué te aferras a la vida
Debieras estar bien satisfecho
Por un lado te libro del dolor
Y de que te acusen de cohecho.

Lo digo por si acaso pretendes
Comprar mi conciencia decente
A mí no me toca juzgarte
De eso se encargará la gente.

Déjame calaca, le dice Fide
Tu reino, lo sé, vive un embrollo
Si me permites asesorarte
Conmigo irás al desarrollo.

Para que te des una idea
Y puedas ganarte muchos pesos
Vamos a la Bolsa de Valores
Bursatilicemos los huesos.

Créeme que los resultados verás
Aquí, todos seremos ganones
Podrás comprarte muchas casas,
Carros, helicópteros y aviones.

Ahora que si te me rajas, niña
Si crees te sigue la policía
La solución está en un huérfano
Compra billetes de lotería.

Te enseñaré a gobernar al pueblo
Mi experiencia avala lo que digo
Avienta pan, gorras y camisas
Convierte a todos en mendigos.

Mas si la lana te alcanza, Muerte
Haz en las leyes huecos hondos
Así si terminas tu sexenio
Nadie podrá revisar tus fondos.

Para rematar, este consejo
Escoge alumno aventajado
Sea tu sucesor y te proteja
Nomás que no ande reapendejado.

Qué cabrón eres, dice la Muerte
De oírte casi me da patatús
Mira que querer a mí joderme
Cuando ya chingaste a Veracruz.

Muérete ya negro canijo
Para acabar con tus desmadres
De castigo te haré un siamés
Siempre junto a Yunes Linares.




XVI
Reportero, me dice la Muerte,
Usar la guadaña es un arte
Si me dejas descansar un rato
Agarro fuerzas para ir por Duarte.

viernes, 27 de agosto de 2010

Posesión y Propiedad

Salvador Muñoz

Los Políticos

Unos amigos me mostraron a un luchador. Casi dos metros de estatura, corpulento, que a cada paso que daba, mostraba una sonrisa de galán pero muy estudiada. La expresión de sus ojos era sobrada así como el movimiento de sus manos.

–¿Quién es?, pregunté.
–Alberto Ríos.

El nombre no me dijo nada pero fue la intención de mi interlocutor, Erwin Bárcenas, para dar paso a otro nombre: El Hijo de Dos Caras.

Quizás si usted no es asiduo a la lucha libre, igual ninguno de los dos nombres le diga nada, pero en mi infancia y gran parte de mi juventud, ¡Dos Caras era Dos Caras!

–¿Y la máscara? ¿La perdió?

Me dijeron que no, que estaba luchando en Estados Unidos y sus promotores cuando lo vieron sin máscara, le sugirieron que tendría mayor éxito sin ella.

–Pero le han de haber puesto un maestro de teatro… ¿no?

La respuesta fue afirmativa. Tuvo quien le enseñó a moverse, a expresarse con las manos, a sonreír y provocar un efecto (catarsis) en el público asistente.

Alberto Ríos prefirió el éxito y perdió su posesión más valiosa: la máscara de Dos Caras hijo para ser parte de un show en Estados Unidos.


II
Me dirigía al trabajo en mi moto cuando en un semáforo en rojo noté la mirada insistente de un tipo que conducía una camioneta…
–¿Es nueva?
–Sí…
–¿Dónde la compraste?
–En “tal tienda”…
–¿Cuánto te costó?
–“Tantitantos”…
–¿Al contado?
–No, en mensualidades…
–¡Ok! ¡Felicidades!

El semáforo se puso en verde y arrancamos cada quien a su destino… metros adelante me percaté de una cosa… mucho interés y mucha información. Sentí miedo de mi posesión.


III
El sujeto de una posesión por lo regular tiene un espíritu de triunfo.

Así, quien posee riqueza, goza de poder; quien posee un carro de lujo, se siente admirado al paso; quien posee un puesto público de importancia, puede ser soberbio… es el efecto de la posesión aunque ello no implique que lo poseído sea de tu propiedad.

Por ejemplo: Los juniors en el carro que les presta Daddy. El puesto público que cualquier funcionario puede perder en cuestión de nada… las caricias de la amante que tienen con base en dinero, pero su corazón jamás será de él…

Es el precio de la posesión y la realidad de la propiedad.


IV
La familia salió en su camioneta. Hijas, esposa y el señor del hogar. Enfilaron hacia el pueblo de él, querían ver a los demás parientes. Todo parecía normal hasta que una camioneta se les cerró y bajaron varios tipos de ella.

Obligaron a descender a todos. A las hijas, a la esposa, al señor.

Un sujeto tomó por la espalda al señor y otro le dio un golpe en el estómago ante la mirada de espanto de sus seres queridos.
–¿De quién es la camioneta?

Y ¡zuku! Recibía el golpe…
–¡Mía, señor! ¡mía!
–¿De quién es la camioneta?

Y ¡zuku! Recibía otro golpe…
–¡Mía, señor! ¡mía!
–¿De quién es la camioneta?

Y ¡zuku! Un golpe más…
–¡Mía, señor! ¡mía!
–¿De quién es la camioneta?

Y la luz iluminó su cabeza:
–¡Suya señor, suya!


V
La posesión en Veracruz es tan relativa como su seguridad o como la máscara de Alberto Ríos… Dos Caras.
–¿En manos de quién está nuestro Estado?
–De ustedes, señor, de ustedes…
–¿De quién es Veracruz?
–De ustedes, señor, de ustedes…

dor00@hotmail.com

Escribir y sentir

Salvador Muñoz


Los Políticos

A veces no se puede escribir cuando uno ve, lee y oye tanto.
No se puede escribir cuando todos los días es suma de muertes, sangre y plomazos.
No se puede escribir cuando 72 muertos se suman a los 28 mil de una guerra que está traspasando los límites de la cordura.
No se puede escribir cuando los códigos están rotos, cuando el hombre ha perdido su honor y malentiende el poder que tiene al momento de tener en sus manos la decisión de una vida… o setenta y dos.

No se puede escribir cuando a unos kilómetros de esta ciudad se perpetró una matanza y es innegable pensar que lo mismo pudiera estar ocurriendo aquí y no nos hemos dado cuenta.

No se puede escribir cuando uno lee la historia de Marisolina, la salvadoreña que lavó la ropa de un hombre que se hace llamar “El Perro”.

No se puede escribir cuando Marisolina nos dice que ese hombre era el encargado de “desaparecer” a los centroamericanos que no pueden pagar rescate.

No se puede, en serio que no se puede escribir, porque da escalofríos nomás de pensar que esa mujer encontraba restos de carne humana entre la ropa sucia de ese hombre que tenía por oficio ser “Carnicero”.

No se puede escribir porque uno piensa que todo ocurre en Tamaulipas, en Nuevo León, en Guadalajara, en Ciudad Juárez y nuestras autoridades nos pintan un estado maravilloso, paradisiaco y celestial… y parece que no es cierto.

Y no es cierto porque Marisolina sufrió días y noches de angustia, retenida en una casa de seguridad durante mucho tiempo, sirviendo, atendiendo, como empleada doméstica a gente que se dedica a explotar a… centroamericanos. Ya hasta le piensa uno al poner “nuestros hermanos centroamericanos”.

Y lo peor del caso es que su captura la vivió más cerca de lo que pensamos… en Coatzacoalcos, en una ciudad de un estado donde no pasa nada.

Y así, no se puede escribir, cuesta escribir, porque sería muy cabrón no sentir al menos un poco de tristeza, pesar, vergüenza, saber que tanto en mi país como en mi estado, hay personas que perdieron el Honor porque otros perdieron la vida.

Sí, Marisolina está viva, pero ¿qué vida se puede tener cuando otras vidas que ella vio se esfumaron en cachitos dentro de un tambo mientras alguien las quemaba?

Sí, no se puede escribir porque independientemente de la incredulidad que se tiene en nuestras autoridades, quisiera uno entender dónde el hombre perdió su honor para convertirse, parafraseando a Chikatilo, en un error de la naturaleza del Sistema, porque algo ha de haber ocurrido para que los ejecutores de 72 personas o los captores de se hayan despojado de su indumentaria humana.

Y así, no se puede escribir cuando tan solo de ver, leer y oír tanta muerte, sangre y plomazo, siente uno miedo.

dor00@hotmail.com

miércoles, 18 de agosto de 2010

Finocchio

Salvador Muñoz


Los Políticos


¿Les gustaría que los adopten maricones?

Dice un amigo que la palabra no insulta, es el modo y la forma en que se dice.

De joto a puto. De homosexual a gay. Y se le puede rebuscar cantidad de palabras que eufemísticamente llamen “sinónimos” y nunca se acercarían, ni por un pelito, a la correcta: personas, tan iguales a usted como yo.

Sí, de seguro usted dirá: “No soy choto”. Pero igual puede ser un pederasta, un ladrón, un violador, un defraudador, un mentiroso, un adicto, un frustrado, un golpeador de mujeres y lo que usted quiera agregar ¡ah! Pero eso sí, “Heterosexual”, lo que le permite conformar un matrimonio o una sociedad conyugal y a la vez tener hijos.

Al igual que en el heterosexual, en el homosexual pueden caber todas las lacras que hay en la sociedad.

Sí, debe haber homosexuales que perviertan a menores, que roben, que defrauden, que maten y que odien… igual que una “persona normal” como lo quisiera evidenciar el cardenal Sandoval Íñiguez quien califica al homosexual como “maricón”.

Puede ser comprensible (que no compartible) hasta cierto punto su expresión. La Iglesia Católica, como nuestros gobiernos, gustan de mantener a una sociedad ciega, obnubilada e ignorante, a la cual hay que darle esperanza y fe por un lado para evitar que despierte de su letargo o pan y circo, para evitarle malos pensamientos… en sí, Iglesia y Gobierno no dejan su papel de ser opio del pueblo.

Por eso a los sacerdotes se les conoce como pastores, guían a placer ovejas.

II
Desde niños nos educan a demostrar hombría. No lloramos, aun cuando nos hayamos raspado rodillas o codos. Debemos comer chile como muestra de valentía. Nunca rajarnos en los madrazos y si te madreaban, en la casa igual te madreaban porque estaba en juego tu apellido y el honor de la familia. Los besos jamás eran permitidos entre hombres, si acaso al padre se le daba en la mejilla y al sacerdote, en la mano. Cuando jugábamos, era fácil que alguien provocara una estampida al grito de “¡Puto cola!”… así es, nadie quería llegar al final y el que llegaba al final ni era menos hombre y mucho menos puto.

Cargo de conciencia tengo con C., compañero de secundaria que no aguantó las bromas de quien escribe y Martín Alfonso. Le decíamos “Te vamos a violar” y huía despavorido de nosotros que lo correteábamos por toda la escuela. Un día rompió en llanto, justo cuando íbamos a salir de vacaciones decembrinas. Aún no olvido los ojos de Lidia y Marycarmen reprochándonos en silencio nuestra estupidez. “Era una broma”, creo que dije. Pasaron las vacaciones y C. jamás regresó. Supe que se cambió de escuela y nunca le pude pedir perdón.

Por eso decía, puede ser comprensible la discriminación al homosexual y la estupidez, pero no compartible. Cuestión de educación, cultura, costumbres y ausencia sobre todo de sensibilidad.

III
Los matrimonios de homosexuales pueden aspirar a adoptar niños como cualquier heterosexual… es decir, todos somos sujetos a ese derecho, siempre y cuando cumplamos los requisitos que marca la Ley.

¿Qué busca una pareja cuando quiere adoptar a un niño? ¿amarlo o hacerlo hombre/ mujer? Ningún padre, que en su sano juicio esté, sufre las noches pensando si su hijo será heterosexual u homosexual. Adoptivo o Biológico, un padre quiere nada más de su engendro una cosa: Que sea una persona de bien.

IV
Dice la Iglesia que las bodas gay contravienen o rompen el esquema de la familia tradicional… ¿mmm? ¿A cuál se referirá? ¿A la mamá, papá e hijos; a la de mamá e hijos; a la de abuela con nietos; a la de hijo con hermanos; a la del papá con hijos?

Los moldes familiares se han multiplicado.

V
Maricón es una palabra peyorativa, más de quien debiera poner la mejilla. Pero no es la única: Puñal, mariposón, saltapatrás, puto, gay y los que usted quiera están en flor de labios de muchos que reflejan en su voz la intolerancia y la discriminación a algo o alguien que en apariencia, puede ser distinto a uno, pero es igual que usted y que yo… es una persona con los defectos propios del ser humano.

VI
En Italia, les llaman Finocchio (Hinojo en español). En la Inquisición, a quienes acusaban de practicar sodomía (no se les conocía como homosexuales), los cubrían con hojas de hinojo para retardar su agonía en la hoguera. Sin embargo, hay quienes piensan que se refiere a la posición que implica estar en hinojos, es decir, doblado (en actitud pasiva, hablando sexualmente) o hincado (en posición de sexo oral)…

No sé, pero si hay alguien a quien deba llamarse Finocchio es a todos aquellos que creen que lo que dice una Iglesia o un Gobierno es la verdad… es decir, un pueblo que vive de rodillas. Esos sí serían Finocchios.

e-mail: dor00@hotmail.com

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