martes, 17 de febrero de 2009
De lo políticamente correcto
Por Rodrigo Vidal
El español es un idioma del cual disfruto aprender a cada momento, independientemente de lo necesario que es para esta profesión, porque me resulta bello y vasto. Es tan maravilloso que hay palabras para cada cosa. Por eso me divierte –aunque en ocasiones me enoja-, toparme con expresiones de “lo políticamente correcto”, que tratan de disfrazar lo que en el legítimo español significan.
En esta corriente de guardar las formas y las proporciones, hay palabras y expresiones llenas de hilaridad. Ejemplo, antes mis abuelos eran ancianos o viejos (así, con todo el respeto que merecen), ahora son “adultos mayores”, luego de haber pasado por “adultos en plenitud” y “personas de la tercera edad”.
Los niños de la calle ya no son de la calle, ahora se les dice “niños en situación de calle”, pero también fueron clasificados en aquellos que son “de la calle” y “en la calle”. A las prostitutas ahora les llaman “trabajadoras sexuales”, aunque también fueron “sexoservidoras”.
Para los programas oficiales, algunos términos resultaban ofensivos, por eso optaron por cambiarlos, pues ahora viejo se toma en sentido peyorativo, aunque yo insistiré que se trata del modo en que se aplique.
Hoy me encuentro con términos como “crecimiento negativo”, para referirse en economía que, sencillamente, no hay crecimiento o hay poco crecimiento. Para el caso es lo mismo, en lugar de crecer “vamos pa’ atrás”, aunque esta vez se le dice así para que no suene “feo”.
La semana pasada leía una nota sobre la situación de equidad de género en Veracruz. Igual me dio harta risa, sobre todo porque la titular del Instituto Veracruzano de la Mujer, Martha Mendoza Parissi, hacía referencia a que Veracruz ocupaba el lugar 28 en el país en materia de equidad de género (?); dicho de otra manera, tiene la cuarta posición nacional en inequidad de género. Es igual, pero suena diferente.
Con todo esto y más, quedo convencido que no es la manera en que la clase política da nombre a los problemas, sino la solución que plantean para los mismos. No es inventar un término nuevo para los ancianos, sino la condición en la que ellos viven y lo que se hará ahora que la población adulta incremente y la joven disminuya.
No es buscar un nombre “menos feo” para los niños de la calle, cuando su situación es por demás espantosa. Se trata de generar las mejores condiciones de las personas, más no de mejorar la manera en que los llamaremos, de lo contrario ¿a qué nos enfrentaríamos en un futuro? Espero un día no tener que escuchar hablar a un político, refiriéndose a la pobreza como la “no riqueza”, sólo para que “se oiga bonito”.
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martes, 3 de febrero de 2009
TV partido
Por Rodrigo Vidal
“Echando a perder se aprende”, reza el dicho popular, pero en este caso ¿hasta dónde echará a perder el IFE y los partidos políticos para aprender que no fue nada bien aceptado por la audiencia el sistema de interrupción de programas para pasar los spots más aburridos y retóricos que se hayan visto por televisión?
¿Acaso no prevén que, en consecuencia, la gente podría no salir a votar el próximo 5 de julio, porque llegará harta del bombardeo forzado que se inventó con la reforma electoral, y que consiste en tener que aguantar interrupciones de un programa (por muy pobre y decadente que el programa sea), para ver los “mensajes” de los partidos políticos?
Al menos no he conocido hasta ahora a alguien que me diga que le agradó el nuevo esquema de promoción política. Todo lo contrario, el rechazo parece general o mayoritario (según mis encuestas).
Si bien el IFE tiene que hacer su “chamba”, creo, ahora que lo vi, que la estrategia no es la correcta. Nadie es convencido “a fuerza” de algo. No con poner los spots de los partidos políticos en los horarios estelares la gente se tragará sus cuentos.
Es con rendición de cuentas y transparencia en el manejo de los recursos como volveremos a creer en el sistema de partidos en México, y en la democracia electoral o las elecciones democratizadas, que organiza el IFE.
En lo personal, me convenceré de los partidos políticos cuando estos no dependen de recursos públicos para sus actividades. Para este año, el Consejo General del Instituto Federal Electoral aprobó el financiamiento de los partidos políticos, el cual suma 3 mil 633 millones 67 mil 351 pesos (el PAN recibirá mil 9.9 millones de pesos; PRI, 706.5 millones; PRD, 607.1 millones; PVEM, 304 millones; PT, 287.9 millones, Convergencia, 272.2 millones; Nueva Alianza, 255.1 millones y PSD, 189.9 millones).
De esos, 2 mil 731 millones 629 mil 587 corresponden al rubro de gasto ordinario, 819 millones 488 mil 876 al de campaña y 81 millones 948 mil 887 millones se destinarán a “actividades específicas”.
¿Qué actividades? ¿Por qué tanto dinero? Cada aspirante a diputado, podrá gastar 812 mil 680 pesos, ese es el tope de gastos de campaña, con lo que los partidos podrán gastar hasta 243 millones en los 300 distritos electorales. Si bien, la cifra es menor a la que se ejerció en 2006, que fue de 950 mil 186 pesos por abanderado, no deja de ser elevada, tomando en cuenta que atravesamos por un año de crisis.
Les creeré cuando alguno rechace esta cantidad y diga “nos moveremos con nuestros propios recursos” (algo que jamás pasará), y no porque interrumpan la novela o el partido de fútbol.
Lo dije una vez, y en esta ocasión estoy más convencido, el 5 de julio serán las elecciones con menor participación. No sólo por el asunto de los spots, sino por las tendencias históricas que dejan en claro que cada vez los electores votan menos.
Basta de imposiciones, basta de siempre querer vender “ideas innovadoras” con calzador. Las cosas se tienen que hacer bien o mejor que no se hagan. No estamos en tiempos como para seguir experimentando en política y democracia, a “ver que sale”, y cuando les queda un monstruo, como a Frankenstein, nadie se quiere hacer responsable.
Alguien me dijo que el control remoto es de lo más democrático. Si no le gusta lo que ve, cámbiele de canal.
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lunes, 12 de enero de 2009
Un paro de poca...
Por Rodrigo Vidal
Las concesiones del transporte público se hicieron para que las empresas que las obtienen, den un servicio a la población, en este caso de traslado de un lugar a otro mediante el pago de una cuota o tarifa, que es regulada por el Gobierno, que otorga la concesión.
Es decir, que el objetivo principal de los empresarios concesionarios del transporte público no es enriquecerse a costa de dar un mal servicio, cobrar mucho y pagarle poco a sus empleados, sino dar un servicio de calidad a los usuarios, que somos todos los que tomamos un autobús o taxi para ir al trabajo, escuela, casa, mercado, de paseo, y demás salidas.
El Artículo 117 de la Ley General de Transporte del Estado de Veracruz dice que: “el servicio de transporte público es de utilidad pública y garantizará el traslado de personas y bienes en las condiciones económicas y sociales más convenientes, debiendo ser general, permanente, regular, continuo, seguro y eficiente, sujeto a la tarifa autorizada de conformidad con esta Ley”.
Es más, para no hacer el cuento largo, dentro de las causales para la suspensión de una concesión de transporte público se encuentra que “se deje de cumplir con alguna de las características señaladas en la concesión, así como con las obligaciones señaladas en esta Ley y su Reglamento”, también cuando “se niegue, sin causa justificada, previo apercibimiento de la Dirección (General de Tránsito y Trasnporte del Estado), la prestación del servicio concesionado a cualquier persona que lo solicite”, (Artículo 132, fracción II y VIII respectivamente).
Entonces ¿por qué como ciudadanos permitimos que los transportistas, los concesionarios, los empresarios del transporte, hicieran este paro que afectó a millones de veracruzanos el día de ayer? Pero también la pregunta va para las autoridades del Estado, ¿por qué lo permitieron?
Si de algo estoy convencido es que, este tipo de movimientos (que no tienen un origen social pues, no fue un paro de trabajadores sino encabezado por empresarios), no se realizan en Veracruz si no lo aprueba el Gobernador. Incomode a quien incomode, en Veracruz no se mueve una hoja sino lo permite Fidel Herrera Beltrán, y tratándose de transportistas, así funciona.
Este movimiento transportista tiene un sólo rumbo, y no es conseguir que el Gobierno Federal reduzca el precio del diesel como parte del “pacto anticrisis”, que precisamente también firmó en común acuerdo Fidel Herrera; es la elección del 5 de julio para diputados federales.
Cuando los transportistas solicitaron el incremento a las tarifas del pasaje el año pasado, amenazaron constantemente con realizar paros como el del día de ayer. Corresponde al Gobierno del Estado fijar la tarifa de pasaje en Veracruz, por lo tanto se impidió en todo momento que se realizara un paro de tal magnitud. Pero en esta ocasión la “jugada” fue diferente. Establecer el precio del diesel corresponde al Gobierno Federal y entonces sí se “permitió” a los concesionarios hacer el mega paro en toda la entidad, donde el Gobierno del Estado salió al rescate al disponer hasta de patrullas de la policía para trasladar a la gente a sus destinos.
Ahora, si tan derechos son, entonces que la Dirección General de Tránsito y Transporte del Estado aplique una sanción a todos los concesionarios del transporte público por incumplir con la Ley y dejar sin servicio por más de medio día a millones de usuarios.
No dudamos ni tantito que ahora salga el mesiánico Fidel Herrera a proponer que se reduzca o se congele el precio del diesel, argumentando la presión social que existe en Veracruz (de transportistas y pescadores), para que se aplique esta medida que se aplicó con la gasolina y el gas; medida que tambié aprobó el mandatario veracruzano allá en Los Pinos.
No se vale que para estos movimientos con tintes político-electorales, tengamos, como siempre, pagar los platos rotos los ciudadanos, en este caso los usuarios del transporte público. Qué poca, tanto de los concesionarios como de las autoridades del Estado por hacerlo.
Si se pregona que en Veracruz vivimos un Estado de Derecho, entonces, que se aplique la Ley y castiguen a los concesionarios del transporte público, que vale la pena aprovechar para decir que, dan un pésimo servicio.
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viernes, 2 de enero de 2009
El año de la crisis
Por Rodrigo Vidal
Finalmente inició 2009, el año que por momentos muchos deseamos que no llegara luego de todos los pronósticos adversos para el mundo, por la crisis económica que tuvo su epicentro en Estados Unidos y alcanzó a todas las economías del globo.
Ya transcurrieron dos días y seguimos esperando con cierto grado de escepticismo paranoico que el colapso financiero nos alcance. Sin duda durante 2009 la crisis económica mundial será un tema recurrente, pero no por ello el único que nos debe merecer importancia.
En México este año es electoral. Se renovarán la Cámara de Diputados en el proceso electoral del 5 de julio. Se elegirán 500 diputados federales, de los cuales 300 son por mayoría relativa y 200 por representación proporcional.
Pero también habrá comicios en seis estados del país donde se elegirá gobernador, y son: Colima, Campeche, Nuevo León, San Luis Potosí, Sonora y Querétaro. Además en Colima habrá elecciones en 10 Ayuntamientos y se elegirá a 25 diputados al Congreso local. En Campeche se renovarán 11 Ayuntamientos y 35 escaños del Congreso local.
En Nuevo León, se elegirán 51 presidentes municipales y 42 diputados del Congreso local. En Querétaro se renovarán los 18 Ayuntamientos y 25 diputados locales. En San Luis Potosí se realizarán elecciones en 58 Ayuntamientos y cambio de 27 diputados al Congreso local. En Sonora 72 Ayuntamientos y se elegirá a 33 diputados al Congreso local.
En el DF se elegirán 40 diputados de mayoría relativa a la Asamblea Legislativa y 16 jefaturas delegacionales. En el Estado de México se renovarán 125 Ayuntamientos y 75 diputados al Congreso Local. En Morelos se renovarán 33 Ayuntamientos y se elegirán 42 diputados. En Jalisco se elegirán 125 Ayuntamientos y se renovarán 40 diputados. Y en Guanajuato estará en disputa electoral 46 Ayuntamientos y renovarán 36 diputados locales.
En octubre se realizará elecciones locales en Coahuila y Tabasco; En Coahuila renovarán 38 Ayuntamientos, mientras que en Tabasco habrá elecciones en 17 Presidencias Municipales y se elegirán 35 diputados al Congreso Local.
Y ante este escenario electoral es necesario tener todos los sentidos en alerta máxima, para saber a quiénes vamos a elegir como nuestros representantes y autoridades. Recordemos que el sistema de partidos en México está rebasado, caducó hace varios años y no se dio la oportunidad de renovarse durante 2008 para poder presentar este año una oferta electoral de altura y propositiva.
Tenemos que estar atentos y ser muy acuciosos para eliminar toda la paja de descalificaciones que habrá entre contrincantes y quedarnos con la evaluación de propuestas concretas, reales y realizables. Los candidatos nos dirán que el otro es más feo, más ratero, más “populista”, más mentiroso, más rojo, azul o amarillo; pero tenemos que exigir que nos digan cómo le harán para solucionar los grandes problemas del país: inseguridad, narcotráfico, corrupción, desempleo, pobreza, falta de desarrollo sustentable, contaminación, desigualdad de género, discriminación, violación a los derechos humanos, falta de agua, deforestación, deficiencias en la educación, inflación, pérdida del poder adquisitivo, excesos en los gastos de campaña, entre otros pendientes (dé usted el orden de importancia que considere y agregue los que faltan).
En el caso de las elecciones del 5 de julio, para renovar la Cámara de Diputados, recordemos que estos personajes, caracterizados antes por levantar el dedo y hoy por apretar el botón (como en la canción de Miguel Mateos, Cuando seas grande), tienen la importante labor de legislar sobre varios de los temas que arriba mencioné, y otros más que escapan de mi mente. Son los encargados de vigilar la aplicación de los recursos y los programas, así como aprobar el presupuesto para 2010.
Será muy importante conocer quiénes serán los candidatos, de dónde vienen, cuál es su origen ideológico, político, social y religioso, pues siempre determinarán su manera de actuar y en eso dependerá que sea capaz de cumplir sus promesas-propuestas de campaña.
El compromiso como ciudadanos es el de acudir a votar, y asumir la responsabilidad de la autoridad que elegimos. Quedarnos con los brazos cruzados y sin hacer nada sólo nos vuelve cómplices de los males que provoquen estas autoridades elegidas por una mayoría, pero no por “la mayoría”.
Tenemos medio año para reflexionar qué sociedad queremos y qué rumbo queremos darle al país, y el resultado de ese ejercicio de reflexión lo tenemos que manifestar en las urnas. Un voto puede marcar la diferencia entre seguir en un estado de crisis (o crisis de Estado), o salir de ella.
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miércoles, 12 de noviembre de 2008
Hartazgo Rojo
Por Ruy
Lo que comenzó como una broma de mal gusto, terminó en la pesadilla roja que vivimos –y sufrimos- los veracruzanos. Cuando Fidel Herrera (que está por rendir su Cuarto Informe de Gobierno), dijo “a pintar de rojo el estado”, no se anduvo con medias tintas.
¡Todo se volvió rojo! Y cuando digo todo no exagero. La cosa empeoró cuando logró carro completo en 2007, que el PRI obtuvo la mayoría de los legisladores y de los municipios en las elecciones de ese año.
Entonces si, llegó la marea roja a Veracruz (Marea roja: Proliferación del plancton marino que es tóxico y frecuentemente mortal para los peces. Este fenómeno natural se estimula por el fósforo y otros nutrientes que son descargados en las rutas acuáticas por los seres humanos. El color de la marea puede ser rojo, verde o café); al grado de creer que padecía Deuteranopía (dicromatismo con una luminosidad relativa espectral muy parecida a la de la visión normal, pero que en el que se confunden el rojo y el verde, los colores del PRI).
Y a Veracruz lo pintaron de rojo:
las escuelas, los edificios públicos, el transporte, los botes de basura, los parabuses,
los empleados, los diputados, los alcaldes, los semáforos,
los puentes, los boleros, los escudos de los municipios, las cortinas de la oficina de este simpático funcionario del Sector Salud que hace la "roque-señal",
¡No contaban con su astucia!
¿Se acuerdan?
Eran tiempos oscuros durante el mandato de Fox (mayo 2005), cuando dijo que los mexicanos en Estados Unidos “están haciendo trabajos que ni siquiera los negros quieren hacer allá” (menos mal que ya no es presidente, ¡en la que nos hubiéramos metido con esa frese ahorita!).
Justo cuando estaba dura la crítica de la comunidad afroamericana contra Chente (con justa razón), el Servicio Postal Mexicanos que publica la estampilla del negrito más querido de los mexicanos (no, Fidel Herrera no es, tampoco el Negro Durazo, ni Zamorita), la de Memín Pinguín (Pingüín pa’ los cuates). Y pronto se descubrió un compló que aprovecharía el momento e invadiría el mercado con estampillas postales pirata. Por fortuna se logró impedir a tiempo la circulación de la estampa apócrifa. Aquí la muestra de una y otra.
Dicen que desde ahí planeó vengarse y comenzar a pintar todo de rojo.
viernes, 31 de octubre de 2008
Muérase, pero muérase tranquil@
Por Rodrigo Vidal
Mentiría si digo que la temporada de Todos Santos, Fieles Difuntos o Día de Muertos, no me gusta. Es de las mejores del año por todo lo que implica. Por la riqueza cultural de la tradición en cada rincón del país donde se celebra, como la Huasteca o el Totonacapan.
Por el recuerdo de los que ya murieron; por el aroma a incienso, chocolate y mole; a cempasúchil, mandarina, naranja y pan. Por lo distintos tipos de tamales que se preparan: frijol, picadillo, calabaza con camarón, rojos, verdes, pintos, púlacles, hasta bollitos de elote.
Por la visita a los panteones, que en estos días se llenan de vida entre tanta muerte, de cantos, de música y rezos; de platicar con los difuntos, de contarles las buenas nuevas y las malas también, aunque ellos ya lo sepan, o de ir por ellos para llevarlos a casa ante el altar, lleno de color y con los platillos que tanto disfrutaron en vida.
Porque la gente comparte la ofrenda. Porque se truenan cohetes (aunque esté prohibido). Por eso me gusta esta fecha.
Ahora que si de morir se trata, vale la pena considerar prepararnos para ese momento, y no porque vayamos a morir mañana, pero como dicen en mi pueblo “uno nunca sabe cuándo le toca”, y es mejor que el día que llegue ese momento estemos preparados.
Si usted, amable lector-lectora, no ha pensado en la manera que le gustaría que se deshicieran de sus restos, es tiempo de hacerlo. Cremados o enterrados, como sea, pero es conveniente comenzar a contratar esos servicios pagando por adelantado, pues aquí si es seguro que los va a necesitar y no estará pagando por un servicio inútil.
En algunos panteones municipales aceptan el apartado y, por otra cantidad mayor en los particulares les ofrecen hasta un seguro para gastos funerarios. También es necesario que al contratar con una funeraria pregunte cuáles son las condiciones del servicio, para que no le vaya a pasar como al gallero Dionisio Pinzón, de la película El Imperio de la Fortuna (1985), dirigida por Arturo Ripstein, que se compró un ataúd tan perfecto, con un hermoso labrado, de lo más caro y fino que pudo encontrar -siempre con el recuerdo del día que tuvo que sepultar a su madre envuelta en un petate y con el temor de que a él le ocurriera igual-, que el día de su muerte el sepulturero, al ver tan bello trabajo en el ataúd, prefirió echar al gallero al hoyo envuelto en un petate; ni modo de enterrar un trabajo tan bonito.
Procure tener a la mano también copia de todos los documentos personales: credencial de elector, acta de nacimiento, acta de matrimonio (o divorcio, para que no los vayan a enterrar juntos), y los documentos del lote y el servicio funerario. Y ahora sí, a morir tranquilo.
Riesgo y placer
Una aventura es más bonita, y con condón más segura. Quién no recuerda (para bien o para mal), su primera vez, es decir, su primera relación sexual.
Luego del ejercicio mental y todo lo que implicó, ahora recuerde si fue con condón. Resulta que uno de cada tres estudiantes de escuelas públicas de Educación Media Superior (de prepa en adelante), confesó haber tenido relaciones sexuales, de los cuales el 71 por ciento lo hizo en el último año (un período entre 2007 y 2008). El tres por ciento, principalmente alumnas, admitieron que su primera vez fue “a fuerzas” o por miedo a perder a su pareja. Pero en la mayoría de los casos, la primera vez fue sin condón.
No hay que confiarse, aunque la cifra en México (de casi 200 mil infectados por VIH-Sida), permanece “relativamente estable”, según la Subsecretaría de Prevención y Promoción a la Salud, sigue en aumento y afecta principalmente a mujeres, jóvenes y pobres.
Notas por copeo
- ¡Ah qué gusto da leer a Xóchitl Gálvez! Esto lo leí en La Jornada. Una nota sobre la conferencia que la ex titular de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas ofreció ante estudiantes del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, donde les aconsejó: “si se van a dedicar a la política no sean mediocres ni ratas; robar es malo, pero robarle a los jodidos, aunque se confiesen, se van al infierno. No sean mamones, sean medio ojetes, pero mamones no”.
También recordó sus tiempos en el gobierno de Vicente Fox, donde “vi tanto pendejo que me arrepentí de no haber sido secretaria. En serio, decían tantas estupideces, y muchos eran del Tec de Monterrey, ¿eh?”.
Y se acordó de algunos funcionarios, como el entonces secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz, de quien aseguró: “le gustaba ser mamón, disfrutaba ser mamón”; o el actual gobernador de Jalisco, Emilio González Márquez, “a quien le valían madre los jodidos y en más de una ocasión amenacé con exhibirlo ante la prensa” si no atendía a los pueblos indígenas. “Así entendió el cabrón; los gobernantes sólo entienden a periodicazos, como los perros”.
- Seminaristas al psicólogo, es la nueva propuesta del Vaticano para identificar pederastas en potencia pero también para sacar a homosexuales de la Iglesia. “La Iglesia tiene la obligación de discernir una vocación y la idoneidad de los candidatos para el sacerdocio”, estableció la Congregación para la Educación Católica del Vaticano en el escrito difundido, el tercero en su tipo desde que se desataron los escándalos por sacerdotes pederastas hace seis años.
Comentarios, quejas, sugerencias y calaveras trasnochadas, dirigirlas a: rodrigovp76@gmail.com
lunes, 20 de octubre de 2008
Clientelar
Por Rodrigo Vidal
Desde los anales de la historia moderna de la política mexicana, la oferta de Programas denominados por el Gobierno como “sociales” ha sido basta. Hay programas hasta pa’ echar pa’ arriba. En este mercado de programas “sociales”, donde los nombres han cambiado, pero la sustancia es la misma, los hay de todo y para escoger, aunque sus resultados se cuestionen en función del nivel de pobreza que impera y aumenta en el país.
Quien creyó que con la transición (refiriéndome al cambio, no a la transa, aunque pareciera), de partido en el poder (antes PRI-AN ahora PAN-PRI), creyó que mucho de esto cambiaría, poco le duró el gusto. Los programas, igual en gobiernos priistas como ahora en los panistas, se hacen y reparten según los intereses y conveniencias de los políticos gobernantes, no de la supuesta clase beneficiada.
Con los años los programas clientelares acabaron con los sistemas de organización natural en las zonas rurales. Por ejemplo convirtieron a los productores y campesinos, en dependientes de los recursos que los programas otorgan mes con mes. Debilitaron al campo, que hasta hoy sigue esperando esa tecnificación revolucionaria prometida sexenios atrás (la última vez, si mal no lo recuerdo fue con Carlos Salinas de Gortari)
Con Fox el único campo que se benefició fue el rancho de su familia en Guanajuato. Con Calderón se está repitiendo un esquema similar al de Solidaridad empleado por Salinas, muy agresivo en cuanto a difusión se refiere, pero con resultados que son cuestionables por lo nulo de sus alcances, como ocurre con el Programa 3x1 para migrantes, que sólo tiene 41 beneficiarios en todo el país, seis en Chihuahua y 35 en Michoacán (según las cifras que la Sedesol publica en su página de Internet).
En México, el total de personas beneficiadas con 15 programas sociales (algunos estatales), es de 34 millones 717 mil 540. El menú de la Secretaría de Desarrollo Social es el siguiente (tome dato de su favorito): Programa 3x1 para migrantes, Programa de atención a los adultos mayores de 70 años y más en zonas rurales, Programa de atención a jornaleros agrícolas, Programa de empleo temporal (PET), Programa de guarderías y estancias infantiles para apoyar a madres trabajadoras, Programa de opciones productivas, Programa Hábitat, Programa para el desarrollo local (Microrregiones), Programa de rescate de espacios públicos, Programa de apoyo a los avecindados en condiciones de pobreza patrimonial para regularizar asentamientos humanos irregulares, Programa alimentario para zonas marginadas, Programa de apoyo a zonas de atención prioritaria.
De todos estos, hay siete programas que tienen menos de cinco mil beneficiarios, y son: Microrregiones con 4 mil 730 beneficiarios; Programa de atención a jornaleros agrícolas con 3 mil 392; Programa de opciones productivas, 2 mil 705; Programa del Fondo Nacional de Fomento a las Artesanías, 827; Programa de vivienda rural, 784; Programa incentivos estatales (sólo en Quintana Roo), 49; y el Programa 3 x 1, que es igual a 41 beneficiarios, (seis en Chihuahua y 35 Michoacán).
Entonces, desarrollo social es lo que menos se consigue con este coctel de programas, pues lleva a la individualización de las comunidades, los barrios y las colonias, a su dependencia y a permanecer en la miseria. Es en el rescate a la cultura tradicional indígena donde se observa muy claro cómo repercute este esquema de programitis (muy agudo), y se evidencían sus fracasos.
Aunque los participantes en ritos, danzas, orquestas, creadores de artesanías, y demás manifestaciones culturales tradicionales, tengan la intensión de preservarlos y trasmitirlos a las siguientes generaciones, la falta de oportunidades de empleo, los bajos salarios, la dependencia a programas cuyos apoyos económicos son rebasados por la inflación, hacen que dejen de lado su práctica, hasta llevarlos al olvido.
Los programas no son integrales. Cada uno tiene su fin que es muy claro, hacer personas más pobres y más dependientes de los mismos para aprovechar ese mercado en los procesos electorales. Es así como evolucionó la tradición del fraude.
Por los caminos del sur…
Mi agradecimiento para el pueblo zapoteco de Santa Teresa, municipio de Santiago Sochiapan, por su hospitalidad y permitir compartir parte de su riqueza cultural en la fiesta patronal. Esa comunidad es cuna de varios acróbatas indígenas, llamados maromeros, un ritual que se practica en regiones de Oaxaca y sur Veracruz.
Por cierto, que ahora entiendo (aunque no justifico), por qué queman a la gente para hacerse justicia en esas regiones, pues de pronta y expedita no tiene nada. Imagínense que el municipio indígena de Santiago Sochiapan carece de una agencia del Ministerio Público, por mencionar un aspecto, sólo uno, de la tan mala administración e impartición de justicia.
Y para que nos quede de consuelo a los que vivimos en el norte del estado, la red carretera del sur está igual de peor.
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¡Pásele, pásele que si hay de todo!
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